En el caso de quedarme solo aquí… Mi única gran pregunta es: ¿Qué hago aquí? O sea, no tengo razón alguna para quedarme… Pero algo me incita, sí, así es.
Cada vez que abro mi ventana, y veo a esos infaltables pequeños andando en bicicleta, y uno que otro cartonero revisando los basureros públicos, no puedo evitar pensar en ti. Pese a que no hay relación alguna, mi mente no sale de ese letargo que me causa tu bella sonrisa, esos placenteros y suaves ojos que velan en tu rostro, y tu bella nariz, por el cual el agua de la ducha se lanza como cualquier tobogán…
Lo más aceptable que se me ocurre estar aquí me trae recuerdos, como el flujo de tus sentimientos expresados de manera incontrolable hacia mí, buscando tal vez algo que yo jamás te pude dar… Pero que ni yo se lo que es.
¿Cómo es que, entre tantos besos y abrazos, no pude notar que nos hacía falta? Mis ojos ciegos se encontraban bien abiertos, y aún así no me fije en como nosotros nos desmoronábamos poco a poco… Perdón, fue un error. Yo lo desmoronaba todo poco a poco.
El choque de nuestras manos era cada vez más falso, ni siquiera el sudor que desprendíamos de nuestros poros al sentir ese calor de ambas palmas logró que nuestras huellas se unieran y se formara una sola, la cual quizás lograría algo de confianza entre nosotros.
Me quedo aquí sin nada que hacer, solo vivir el sentimiento al que no logré dar vida en el momento indicado.
De todas maneras, ¿como es que no logré darme cuenta de nada? ¡Sí siempre me pareciste la mejor de todas! debía darte lo mejor, ¿O acaso estoy errando?
Extrañamente no lo hacía.
En un par de horas llegaran a mi casa unos amigos… Creo que tal vez eso me calme, ya que la humilde imagen que observo a través de mi ventana, de ese cartero que entrega cartas de cuentas y más cuentas de casa en casa, no me otorga la más pacifica de las ideas. Será bueno para distraerme un rato… Se ve bastante fácil.
Iré a buscar un par de cervezas, luego oscurecerá y llegarán estos tipos... Hablamos luego.
Y por si no te das cuenta, creo que aún me gusta tu peinado.
Y aún me da vergüenza decirlo…
martes, agosto 23, 2005
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1 comentario:
Francamente ¡NOTABLE!
Es evidente que la descripción que haces, nos deja en un escenario interesante de curiosear en el.
1) Ciertamente existe un sentimiento arraigado que necesita expresarse, ¡genial!
2) Cuando actuamos ante la denominada "mujer de mi vida" o " esa es mi mina" o etc. etc., ciertamente nos entregamos de la mejor forma, creemos estar en la "meca" de la seducción, un juego interesante por cierto.
3)El resultado puede ser variado según nuestra experiencia en "conquista". Es importante saber que sea el que sea, actuaste en franca actitud noble y decidida.
4) La mejor "campaña" sin duda es la "próxima", entonces al aprender de los "errores", estamos avanzando en el logro de los objetivos planteados en esta área de nuestra cabalgata por los campos, valles, montañas, costas y otros a traves de nosotros mismos.
5) Siempre la interacción en la relación con tu pareja, está dada por uds dos, por tanto no existen culpas personales en este tema, hay acciones mútuas, por tanto, no hay culpas personales
Genial en todo caso......
Mr Píxel
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