Pasa que a veces nos encontramos con un par de sonrisas. Esas sonrisas se encuentran, se miran, a veces se alejan, y otras veces se acercan... Y hubo una vez en que esas no dudaron en acercarse.Quedaban pocas horas para la fiesta anual de despedida anual, y me enteré que los lazos se habían cortado. Estuve unas tres horas haciendo un carnaval, donde compré serpentinas, tomé champaña, y además comí papas duquesas con reineta. Luego, me enteré de que los lazos cortados desenlazaron en una buena amistad. Eso, me dejó más alegre aún, por lo que me comí tres choripanes.
Se acercaba la hora de la celebración, y me enteré además de que a ella le prohibieron celebrar como era debido.
- ¿Como que no?
- No poh, no me deja. Si es más pesá - Me dijo, con una profunda decepción
- Pero pucha... ¡No puede ser! - Respondí acongojado.
Creo que debemos haber estado 5 horas discutiendo para buscar una solución. Y finalmente, la solución salió gracias a mis padres, que se ofrecieron a acarrearla ambas veces, en la ruta de llegada y de regreso.
Así, emprendimos viaje… A las 2 de la mañana llegamos a un brillo donde bailamos, conversamos, y hasta regaloneamos. Por culpa de sus cortos permisos, tuvimos que regresar temprano al hogar, y en el camino de vuelta, mi cabeza reposó en su regazo como si fuera un rico almohadón. Ahí, gocé con sus cariños, sus manos que acariciaron mis brazos, mi pelo, mi cara, mis manos… Incluso, nuestras palmas se entrecruzaron y entrelazaron. Creo que la escuché murmurar cosas a otro sujeto que iba sentado al lado, pero no le presté importancia… Total, el centro estaba ahí. Ella, yo. Nada más. Ella, yo, y la belleza de dos manos que se toman.
Hasta que llegamos a su morada, y se acabó todo eso de regalón. Llegamos, y tuve que bajarme, acompañarla hasta adentro, decirle adiós.
Adiós.
Buenas noches.
Llegué a casa, un poco de guitarras y aceitunas, y a dormir.
Hoy fue distinto.
Desde las 14 convenciéndola a asistir a un asado que moriría por su culpa. Deben haber sido 8 llamados por teléfono. Y finalmente, ella fue la que hospedaría. Su lecho brindaría la hospitalidad para ver un filme que nunca fue visto, sino que la visión fueron sus brazos y sus manos, cuya hermosura cautivaría hasta al más insensible.
Bueno, a mi me cautivaron.
Un oso que era humano, acompañado de un oso, y un águila que era humano, y un chino que era mexicano, fueron el primer capítulo.
Ahí, creo que mis brazos recorrieron los suyos, y aproveché de demostrarle el afecto guardado y almacenado desde hacía mucho tiempo. Pues vale la pena esperar un año, así es. No lo duden chicos, crean en sus malditos horarios de espera. Luego, arañas rojas con ojos de plástico y caucho, y hombres con cortes de bacinica y cuatro brazos de metal, fueron el segundo escenario. Ahí fue cuando Bobby (Mr. Bobby) me hizo de cojín, y pude descansar realmente joroscho. Aparte, además de descansar, pude querer y soñar. Esperanzarme, llegar más alto, volar tal vez sobre el techo del puto Hyatt.
Lindo.
Final, llegó la despedida.
Tres besos, abrazos, y una situación extraña que no entendí. Por eso fue que en el camino solo atiné a mirar las estrellas, la luna, y de repente a los caminos recientemente pavimentados.
Al llegar al hogar, reaccioné únicamente a llamarte.
Y el soñar con esos seres no se relaciona con soñar contigo.
Por favor no seas ilusa, y entiende tus diferencias con esos inferiores alados que tocan arpas sagradas para dormir.
Total, es la misma fantasía.
Adiós nena, nos vemos el miércoles, porque los niños necesitan nuestra ayuda.
2 comentarios:
Sólo recomendar esto:
http://psicolog.blogspot.com/2005/12/cantar.html
pegar en el explorador.
me gusto todo lo que biene en esta pagina o artículo pero quiero saber de qué se trata...simples escritos o algo más porfavor respondan a este correo uvakuva@hotmail.com
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