Sinceramente, después de tantas ideas perdidas, te das cuenta que tienes que anotar tus sueños, por muy extraños que sean.
Todo empezó cuando me encontraba en el salón de clases, en la asignatura de lenguaje, entregando un trabajo bastante bello. Era un informe de cálculos, con varias ecuaciones y cosas por el estilo. Mi querida profesora los revisaba como si fuera pan comido, y a cada ejercicio le encontraba un error, así que nadie podía sacar una buena nota.
Luego de que revisara mi hermoso informe, me senté en una mesa, y con mis compañeros jugamos unas cuantas partidas de cartas pokemon.
Mientras yo jugaba, mi profesora revisó el informe de una niña llamada Malena. Todo iba bien, hasta que la pequeña dijo una extraña desubicación, y la profesora se indignó y la expulsó de la sala. Yo estaba sorprendido, ya que a ella nunca antes la habían echado, y porque esa profesora no era de las que echaban a sus alumnos.
Luego hubo recreo, y salí afuera del salón. El lugar era un tanto extraño, me encontraba en un barrio del viejo y lejano oeste, con calles de tierra y gente que utilizaba sombreros, cinturones con estuches para sus pistolas, y botas de cuero con sus respectivas espuelas de cow boy. Fue re extraño, pero bueno, pasaron unos minutos y tuvimos que regresar a la sala.
Adentro, Roberto era quien nos iba a tomar clases. Tuvimos un par de minutos de relajo, hasta que impuso el orden y empezó a pasar materia. Empezó a hablar de los citoplasmas y de hormonas con sus respectivas glándulas… Sinceramente, yo no entendía nada.
Todo iba bien, hasta que Roberto detuvo sus clases para decirle algo al curso:
- ¡¿Quieren que Malena regrese?! – Dijo el robusto profesor
- ¡Sí, queremos! – Respondió al unísono todo el curso.
Yo estaba sorprendido. Un minuto después, Malena regresó al aula y se encontraba tomando apuntes junto a todos nosotros. Y yo no entendía nada.
Me acerqué a Gonzalo, un compañero más, y le pregunté:
- ¿Cómo es esto de preguntar si es que quieres que la gente entre? Yo no sabía que lo hicieran…
- Siempre lo hace, es bastante útil. – Me aclaró mi compañero.
- Pero a mí nunca me hacen regresar cuando me expulsan de la sala…
- Es que cuando preguntan por ti todos se niegan frente a la pregunta.- Dijo, seguido de una carcajada.
Yo estaba indignado, pero la clase seguía y yo tenía que tomar apuntes. Me dediqué a anotar todo sobre el aparato de Golghi, y pensé estar entendiendo la materia.
De repente, sin que nadie alcanzara a reaccionar, la puerta de la sala se abrió de golpe. Todos dirigieron su mirada a la entrada, y todos encontraron lo mismo: Era Edipo Rey, el jefe de la mafia rusa.
El malvado jefe de la mafia rusa, siempre se había encargado de atormentar a los chicos de nuestro salón, y si no cumplían sus pedidos, podía ser muy macabro.
Junto a él, traía el cuerpo de un niño bastante deshidratado, que había sido transformado en un coyac de sabor tutifruti que al parecer llevaba varios días abierto y que no había sido comido ni lamido. Su aspecto era horrendo, y el dulce se rompía al rozar cualquier cosa. Mis compañeros se fijaron bien, y empezaron a comentar que era el cuerpo de un tal “Andrés Gómez”, un compañero nuestro, pero yo no tenía idea de quien era ese joven.
- Esto es lo que les pasara si no cumplen mí pedido… Lo quiero mañana mismo, y si no me hacen caso, la próxima victima será Alejandro.
Edipo Rey había hablado, y nosotros debíamos hacerle caso.
Pasaron los minutos, y Edipo se fue. Las clases siguieron, pero en ellas había una extraña tensión, además de que yo no entendía mucho de lo que sucedía, pero quería encontrar la solución.
Sonó el timbre del recreo… Era hora de salir al mundo de los Cow Boys.
Cuando me encontraba sentado en un escalón de madera, frente a la entrada de mi aula, apareció un viejo un tanto narigón en su caballo. Se bajó del caballo, se ordenó el cabello, y se dirigió hacia donde yo estaba. Se paró frente a mí, y me dirigió la palabra en forma precisa y dura:
- Hola Cristóbal, soy Quique Morandé. Se que no me conoces, pero vengo aquí para ayudarte a enfrentar a Edipo Rey. Soy del servicio de inteligencia Kike 21, y estamos trabajando para que el maldito mafioso detenga su negocio, y además así lo podamos arrestar. Necesito que te unas a mi equipo, es indispensable, ya que así tendremos a la gente necesaria para llevar a cabo nuestros planes. ¿Qué me dices?
Pasaron unos segundos en los que estuve procesando esta extraña pregunta, relacionada también con este extraño sujeto que me hablaba. Finalmente me decidí
- Cuenta conmigo. Iniciemos el trabajo sucio – Le dije, decidido a acabar con el malvado Edipo.
Quique me subió a su caballo, y velozmente nos dirigimos a lo que era una especie de cuartel de operaciones. Al cabo de unos 10 minutos ya habíamos llegado. Era un extraño granero, lleno de fardos y caballos que comían de ellos.
Se abrió la puerta del corral, pasamos por una gran habitación principal, nos bajamos del caballo, y salimos a una puerta que daba a un extenso patio, lleno de gente alineada en una forma que parecía un grupo de milicia en pleno cuartel esperando sus instrucciones para salir a la batalla.
- Este es el escuadrón que se encargara de luchar contra Edipo. – Me dijo Quique en forma orgullosa.
- Interesante. - Dije yo.
- Lo que me parece bastante extraño, es que se encuentren con esa vestimenta verde… Yo sabía que utilizarían el traje azul.
Cuando Quique dijo eso, acto seguido los militantes del escuadrón sacaron unas extrañas armas. Quique se alarmó, se dio vuelta y me sacó de ahí. Luego me pasó una extraña arma.
- Esta es la fosforigun. Tienes que sacar un fósforo de la caja, prenderlo y meterlo en este orificio. Luego soplas por el lado trasero, y saldrá una bala eficaz y asesina… Cuidado con estos tipos, están perfectamente entrenados.
Luego de darme esas instrucciones, saco su propia fosforigun, y salió corriendo al patio a luchar.
Aunque ustedes no lo crean, yo no entendía nada, pero sabía que debía defenderme.
Miré a mis lados, y ya tenía a tres militares rodeándome. Saqué mi fosforigun, y empecé a disparar.
Empezó una balacera incontrolable… Se escuchaba como se prendían fósforos, como salían disparados… Gente moría, y lo más extraño es que ya había recibido tres disparos en mi zona toráxica, y no me había pasado nada. Yo solo seguí disparando, ya que el ejercito era numeroso y debía vencerlo para poder escapar o al menos para poder llegar donde Quique y ver que podíamos hacer para vencer a Edipo.
Un tipejo algo viejo se acercó, y estaba prendiendo su fósforo frente a mí, cuando atiné y le di un certero golpe en el abdomen. Luego le disparé con la fosforigun, y el tipo ese ya era historia.
Me atraparon por la espalda, pero unas patadas sirvieron para escapar de esos tipos y luego la fosforigun hizo el resto.
Así fue por veinte minutos, hasta que me quedaban solo dos fósforos, pero los militares aún eran muchos. Prendí un fósforo para atacar, pero lamentablemente se apagó… Me quedaba uno solo. ¿Qué podía hacer? ¡No podía desperdiciar el fósforo! Me paré en seco y grité.
- ¡¿Alguien tiene fuego que me de?!
Para sorpresa mía, todos los militares se detuvieron, sin ninguna excepción. Me encontraba parado en medio de toda la gente, que no movía ni un pelo, y una mujer con su uniforme de soldado se me acercó.
- Toma, yo tengo este cigarrillo… Prende tu fósforo en el.
Prendí el fósforo, y antes de que pasara un segundo se reanudó la batalla, maté a un par de soldados más, incluyendo a la mujer, y todo iba viento en popa, excepto porque ya no tenía fósforos. Corrí velozmente hacia la salida del granero, cuando sonó mi celular.
Abrí los ojos, miré a mí alrededor… Dios mío, pero que desordenada estaba la cama. Tomé el celular, lo contesté. Era mi mamá.
- Hola Totito, ¿Cómo estás? Voy camino a la casa. – Me dijo mi queridísima madre.
- Bien mamá, algo mareado… Creo que me despertaste en el momento indicado.
Feliz cumpleaños papá. :)
Un saludo para toda la gente que estuvo preocupada por mí estos dias, y además les cuento que ya se vienen las continuaciones de las sesiones del sabado de sorpresas y especulaciones.
YA CHAO!
lunes, junio 20, 2005
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1 comentario:
Piojo:
puta wnn!!..esta terrible e weno..
ya soi tu lector oficial wn..apesar de el poco tiempo que tenia lo lei = :P, ..
puta y ya te postie arto en la otra wea asi que hasta aki nomas lo dejo:P..
wena histo..
aunque prefioero un sabado de sorpresas y especulaciones:P..
esop..
chaus;);)=)=)n_N
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